Busca los indicadores TWI, esas pequeñas barras entre los surcos del neumático. Si el dibujo ya está a su nivel, has llegado al mínimo legal de 1,6 mm y toca cambiar. Si no los localizas, mete una moneda de 1€ en el surco: si se ve el borde dorado entero, el neumático está gastado.

Un neumático al límite multiplica la distancia de frenada en mojado y dispara el riesgo de aquaplaning. Vamos con todas las formas de comprobarlo, qué dice el desgaste irregular de tu coche y cuándo toca cambiar aunque el dibujo aguante.

Cómo comprobarlo: el TWI y el truco de la moneda

Todos los neumáticos llevan de fábrica los indicadores TWI (Tread Wear Indicator): pequeños salientes de goma de 1,6 mm de altura metidos en el fondo de los canales principales del dibujo. Cuando el dibujo baja hasta tocarlos, el neumático ha llegado al límite legal. Para encontrarlos, busca en el lateral una marca triangular o las letras «TWI»; si pasas el dedo por el canal y notas una elevación de goma al nivel del surco, estás en el límite. El mínimo legal en España son 1,6 mm, pero nosotros recomendamos cambiar con 3 mm si conduces normal, y con 4 mm si por tu zona llueve con frecuencia — por debajo de esos valores, el agarre en mojado cae mucho antes de llegar al límite legal.

Si no tienes un medidor a mano, una moneda de 1€ vale igual. Métela en el surco principal con la parte dorada hacia abajo: si ves el borde dorado exterior completo, el dibujo está por debajo de 3 mm y conviene ir pensando en el cambio; si lo ves claramente por encima del surco, el neumático está en el límite o por debajo, y no hay que esperar más. También funciona con una de 2€: si el borde de cobre queda oculto dentro del surco, todavía te quedan al menos 3 mm. Es una comprobación de treinta segundos, orientativa, pero bastante fiable.

Lo que te dice el desgaste irregular

El patrón de desgaste cuenta más que el propio nivel de dibujo. Un neumático no debería gastarse igual en toda la superficie:

  • Más desgaste en el centro que en los laterales: exceso de presión
  • Más desgaste en los laterales que en el centro: presión insuficiente
  • Desgaste solo en un lateral: problema de geometría (caída o convergencia), toca alinear
  • Desgaste en parches o dientes de sierra: amortiguadores en mal estado o rueda mal equilibrada
  • Desgaste plano en un punto: el coche frenó con la rueda bloqueada, por ABS defectuoso o ausente

El desgaste irregular dice más que si el neumático está gastado: apunta a un problema mecánico detrás. Si se monta uno nuevo sin arreglarlo antes, se va a gastar igual de rápido.

Cambiar por antigüedad, aunque no esté gastado

Un neumático puede tener buena pinta y estar deteriorado por dentro: la goma envejece y se vuelve quebradiza con el tiempo, aunque el dibujo esté intacto. La fecha de fabricación va marcada en el lateral, un código de cuatro dígitos precedido de «DOT» — los dos últimos pares indican la semana y el año. Por ejemplo, «2319» significa semana 23 de 2019.

A partir de los 6 años conviene revisarlo cada año en busca de grietas finas en el flanco o entre los surcos, aunque no haya desgaste visible. A los 10 años, los fabricantes recomiendan cambiarlo, esté como esté por fuera. Y ojo con la rueda de repuesto del maletero: lleva años sin pisar asfalto, pero también envejece.

Dos minutos al mes revisando los neumáticos evitan un buen susto en carretera. Si ves desgaste excesivo, irregular o grietas, no lo dejes pasar. En YaCar Motor montamos y equilibramos neumáticos de las marcas habituales, con cita rápida: dinos qué coche tienes y te damos precio al momento.