El 5W-30 fluye mejor en frío y es el aceite estándar en los motores modernos de bajo consumo; el 10W-40 es algo más espeso en caliente y se ve más en motores con kilometraje alto o climas cálidos. El primer número (5W, 10W) mide la fluidez en frío: cuanto más bajo, mejor arranca el motor en invierno. El segundo (30, 40) mide la viscosidad cuando el motor ya está caliente.
Lo que de verdad importa es la especificación completa que pide el fabricante, por ejemplo ACEA C3 o VW 504.00. La viscosidad por sí sola no cuenta toda la historia. Vamos con lo que significa cada número y cómo saber exactamente cuál necesita tu coche.
Qué significan los números de la viscosidad
La nomenclatura SAE define la viscosidad con dos números separados por una «W» (de winter, invierno). El número antes de la W indica cómo de bien fluye el aceite en frío: cuanto más bajo, mejor fluye a temperaturas bajo cero. Un 5W fluye mejor que un 10W en una mañana de helada.
El número después de la W indica la viscosidad en caliente, la capacidad del aceite de mantener una película lubricante cuando el motor ya está a su temperatura de trabajo (90-120°C). Un 40 es más espeso en caliente que un 30.
Así que un 5W30 fluye bien en frío y tiene viscosidad moderada en caliente. Un 10W40 es algo más espeso en las dos situaciones.
¿Cuándo usar cada uno?
La elección no es libre: el fabricante fija la viscosidad exacta en el manual. Aun así, hay una lógica detrás:
- 5W30: el estándar en la mayoría de motores modernos, gasolina y diésel, desde mediados de los 2000. Habitual en turbos, inyección directa y desactivación de cilindros. Mejor en frío y reduce el consumo.
- 10W40: más propio de motores antiguos o climas cálidos. Era el estándar en los 90 y primeros 2000. También se recomienda en motores con más holgura mecánica, donde un aceite algo más espeso ayuda a reducir el consumo de aceite.
- 0W20 y 0W16: aceites muy finos para motores de última generación, sobre todo híbridos Toyota y Honda, pensados para reducir la fricción al mínimo.
Lo que pasa si te equivocas de aceite
Un aceite demasiado espeso para el motor tarda más en llegar a todas las piezas en el arranque en frío, justo cuando se produce buena parte del desgaste en un motor moderno. Uno demasiado fino puede no aguantar la película lubricante bajo carga o temperatura alta; en motores más viejos con holguras mayores, además, suele traducirse en más consumo de aceite.
La norma de calidad (ACEA, API) importa tanto como la viscosidad, a veces más. Un diésel con filtro de partículas necesita un aceite de baja ceniza, norma ACEA C3. Meterle un aceite convencional puede saturar el filtro y dejarlo para el arrastre.
¿Cómo saber qué aceite necesita tu coche?
El manual del propietario es la fuente más fiable, en la sección de mantenimiento y especificaciones técnicas. Muchos fabricantes pegan también una etiqueta bajo el capó, cerca del tapón de aceite, con la viscosidad y la norma exactas. Y si no encuentras ninguna de las dos, con la matrícula o el código de motor podemos identificarte el aceite homologado sin margen de error.
Usamos siempre el aceite con la viscosidad y norma que pide el fabricante de cada coche. Si tienes dudas, pregunta antes de comprarlo por tu cuenta: un error de especificación puede salir mucho más caro de lo que ahorras eligiendo el bote más barato del lineal.
El número que lleva pintado el bidón importa más de lo que parece: cada motor está pensado para trabajar con una viscosidad y una norma concretas. En YaCar Motor usamos el aceite homologado para cada vehículo y cambiamos siempre el filtro en el mismo servicio.